Conociendo el Carburador de una Motocicleta, Parte 1

Una de las partes más importantes de un motor de combustión interna de gasolina es el carburador. Si el carburador no funciona correctamente, el motor no se desempeñará de manera satisfactoria.  Para entender la carburación se debe conocer cómo trabaja un motor de combustión interna.

 

Existen diversos tipos de carburador, pero todos tienen el mismo propósito básico en la operación.  Su función es combinar el aire y el combustible en una mezcla atomizada que se vaporiza eficientemente en la cámara de combustión.  Imagine una “mezcla atomizada”, como gotas de líquido suspendidas en el aire.  Es vital lograr una mezcla apropiada para obtener un óptimo desempeño del motor.

 

El combustible para un motor de combustión interna es la gasolina.  Ésta posee características como ser volátil (se vaporiza fácilmente), inflamable (arde con facilidad), hidrocarburo (es un compuesto de hidrógeno y carbono) y es un líquido ideal para mezclar utilizado como combustible. La gasolina es removida del aceite crudo por un proceso llamado destilación fraccional.

 

El propósito del combustible es obtener un desempeño satisfactorio del motor, en un rango amplio de condiciones. El combustible es clasificado por un método bien conocido: el rango de octanaje o rango de golpe. El octanaje indica la capacidad que tiene un combustible de resistir detonaciones.  A mayor octanaje, mayor resistencia a la detonación o explosiones anticipadas. (Detonación es la combustión de la mezcla aire-combustible dentro del cilindro).

 

El oxígeno es un gas incoloro, sin sabor u olor, el cual está contenido en el aire.  El oxígeno que es lanzado dentro del motor posee la habilidad de combinarse con la gasolina para formar un vapor que es combustible. El oxígeno puro explota al ser sometido a una compresión extrema y, encendido, produce altas temperaturas y una gran cantidad de energía.

 

Sin embargo, al ser el rango de compresión demasiado bajo como para causar que el oxígeno presente se encienda por sí mismo, es necesario que combustible y aire se combinen al pasar por el carburador.  Esta mezcla permite que se dé la combustión en un rango de compresión más bajo que el requerido para que el oxígeno puro se queme fácilmente.  Por lo tanto, una combinación de oxígeno y combustible es necesaria para obtener las características explosivas requeridas para operar un motor de combustión interna.

 

El nivel de potencia producido por un motor está relacionado directamente con la energía explosiva.  Los motores en las motocicletas tienen la habilidad de transformar energía calorífica en potencia útil. Cuando este vapor ingresa a la cámara de combustión y es comprimido por la acción del pistón, una bujía proporciona la chispa y, de esta manera, se genera la potencia para operar el motor. Según el tipo de carburador y motor, se definen tablas ideales para la mezcla aire–combustible.

 

Existen dos principios involucrados en la operación de la carburación:

  1. Atomización. Definido como el proceso de combinar aire y combustible en una mezcla de gotas líquidas suspendidas en el aire.
  2. El principio de Venturi. Se refiere a la disminución de la presión que ejerce un líquido al hacerlo fluir por un espacio más angosto en un conducto.

Continúa en la siguiente edición…

Rafael Ramírez Jefe de Talleres Honda rafael.ramirez@honda.com.gt

Compartir esta publicación

[addthis tool="addthis_inline_share_toolbox_qa06"]